jueves, 16 de marzo de 2017

Si me necesitas, llámame





Si me necesitas, llámame, de Raymon Carver. Anagrama. Traducción Benito Gómez Ibáñez

Sinopsis de la editorial:

Con sus relatos construidos palabra a palabra, intensos como un poema, Raymond Carver, fallecido en 1988, había ya ingresado en ese parnaso donde la obra de un escritor está completa, y no tendrá otra modificación que las introducidas por las diferentes lecturas que de ella se hagan en el curso del tiempo. Al parecer, todo lo que importaba había sido ya publicado. Pero ahora, años después de su muerte, Tess Gallagher, la viuda de Carver, escritora y poeta, ha encontrado y editado cinco relatos que, como afirma Publishers Weekly, serán para la legión de admiradores del escritor «como un alijo de diamantes descubiertos en una mina abandonada». Relatos espléndidos, precisos, estremecedores, que transcurren en el carveriano territorio del noroeste americano, con hombres que han de-jado de beber y están en la línea divisoria entre dos vidas, con parejas que ya no se aman y empiezan a mirarse como extraños, con un escri-tor que ha abandonado a su mujer, ha alquilado una habitación y está intentando empezar a escribir otra vez, a partir de «ese vacío que es el comienzo de todas las cosas».

 Esta lectura está relacionada con las ultimas entradas del club de lectura América en corto:  Rock  SpringTres Cuentos y Música de cañerías.


Siempre que me recomiendan algún relato de Carver es relación con actividades de animación a la lectura, ya sea taller de escritura, comentarios de texto o clubs de lecturas. Había leído algo de él pero tenía definido, ahora algo más pero me temo que ha sido sólo una proximidad.  

He comprendido que su relatos están llenos de simbolismo y en que consistente esos símbolos. Su literatura está plagada de correlatos y parece que si los analizas vas descubriendo capas, de capas, de sus historias. Narra de forma fluida y sintética.

En este grupo de relatos póstumos del autor nos encontramos
Leña
Qué queréis ver
Sueños
Vándalos
Si me necesitas, llámame

Aparte hay un epilogo que aclara cosas del porqué de esta unión de relatos que no tienen en si un hilo conductor y las fuentes de los relatos en que comprendes algo más los relatos y porque o de que manera se han podido unir.

A mí personalmente los finales me han parecido abruptos más que abiertos, el anhelo que parece tener el autor, que no los personajes, frente al alcohol; tienen en común que son ex alcohólicos me ha parecido una metamorfosis de las narraciones con el subidón y depresión de una borrachera. Los personajes están sumidos en una constante de relaciones vacías o aparentes tan sólo, o son tan apáticos que lo impregnan absolutamente todo de apatía.


Me ha gustado mucho como narra la acciones cotidianas, y el deseo que surge por terminar de hacer algo banal para la historia, un sin sentido que en la lectura motiva. 

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