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martes, 9 de marzo de 2021

Salomé

 



  Salomé, de Oscar Wilde. Ilustraciones de Aubrey Beardley. Traducción de Rafael Casinos Assens.  El zorro rojo 

Sinopsis de la editorial: 

La cabeza de Juan el Bautista a cambio de una danza erótica: la pieza teatral en un acto de Oscar Wilde lo reunía todo para escandalizar a la sociedad victoriana. Escrita originalmente en francés, se publicó en París en 1893, y un año después se tradujo al inglés. Provocativa e incendiaria, Salomé fue interpretada por Sarah Bernhardt y prohibida en Inglaterra por representar personajes bíblicos. La ópera de Richard Strauss cosechó, en su estreno en Estados Unidos, feroces críticas que llevaron a la cancelación de todas sus funciones. Oscar Wilde, condenado a dos años de trabajos forzosos por difamación pública contra el pudor, no pudo presenciar su estreno el 11 de febrero de 1896 en el Théâtre de l’OEuvre de París.

La presente edición cuenta con una lámina de regalo y reproduce sin censuras las exquisitas ilustraciones originales de Beardsley, realizadas para la edición inglesa de la obra, publicada en Londres en 1894.

  En el taller de lectura de cómic propusieron leer La divina comedia de Oscar Wilde, de Javier de Isusi. Coincidió que, por la famosa nevada que provoco la borrasca Filomena, como lo dejo todo para última hora, no pude salir ni había reparto a domicilio para comprar el libro. Ya pasó todo, queda como una anécdota, pero semana y media en una ciudad y que se quede durante este tiempo sin poder circular una calle, con lo que eso implica, lo de menos es que tenga lecturas atrasadas. Y por consiguiente, retraso en estas entradas de opinión. El caso es que no pude leer el cómic cuando tocaba pero viendo opiniones de otros que sí, me incentivo el leer o releer algo de Oscar Wilde. Escogí Salomé por ser diferente a mis lecturas habituales; teatro, temática bíblica entre otras cosas.

  Me ha encantado a la vez que me deja siempre pasmada lo que es censura en tiempos atrás. No puedo evitarlo. Wilde se había inspirado en el pasaje bíblico del martirio de San Juan Bautista, que quien no recuerde cómo me pasa a mí, cual fue, en la web desdelafe o similares podéis encontrar explicaciones sobre los pasajes de Mateo (14, 1-12); Marcos (6, 14-29); Lucas (9, 7-9) y Juan (1, 19-28).

«El martirio de Juan el Bautista tuvo lugar el día del cumpleaños del rey Herodes quien dio una fiesta en su palacio. Ahí, el profeta se encontraba preso y encadenado a causa de que le había reprochado públicamente al monarca que su esposa, Herodías, era en realidad la esposa legítima de su hermano Felipe, conforme a la ley judía.

A pesar de este reproche, Herodes respetaba a Juan el Bautista a quien consideraba un hombre justo, santo y en cierto modo lo protegía; le tenía miedo, pero Herodías buscaba la forma de eliminarlo y esta oportunidad se dio durante aquella fiesta, ya que su hija, Salomé, bailó para Herodes durante el banquete y lo hizo tan bien que le ofreció darle bajo juramento cualquier cosa como recompensa.

Salomé, aconsejada por su madre, pidió la cabeza de Juan el Bautista en una charola de plata, y Herodes, con tristeza, mandó decapitarlo para cumplir con su palabra. Mandó a un soldado a cumplir aquella orden, y finalmente, le entregó la cabeza de Juan a Salomé y ella, a su vez, la dio a su madre Herodías. »

  Me ha parecido una obra muy visual, inspirada en un martirio, que ya de por si son trágicos y violentos, de una forma teatralizada. Irónico, en el tono, en ciertos momentos, quitando este dramatismo. Me ha gustado en su conjunto y lo recomienzo. Me dan ganas de ver ahora la ópera del compositor Richard Strauss inspirada en la obra de Wilde. La voz del Soldado primero en esta obra de Wilde me encantado.

 

«SOLDADO PRIMERO (Al soldado segundo):

     —¿No te parece que el tetrarca tiene un aspecto lúgubre? »


jueves, 16 de julio de 2015

El perseguidor


El perseguidor, de Julio Cortázar. Ilustraciones de José Muñoz. Edición El Zorro Rojo

Desde alguna mesa redonda de este blog ya se ha mencionado al autor y más de una vez me lo han recomendado. Son de esos autores que tanto suena y están tan presentes en la estantería de la librería que das por supuesto que habrá ocasión de leerlo en otro momento y no te pones a ello; demasiados libros por leer que se quedan en el olvido por esta razón…

Me he decidido por la edición de El Zorro Rojo por ser una publicación cuida e ilustrada, así voy alternando libros tradicionales, en formato electrónico o con ilustraciones. Para que haya variedad.

Me ha parecido principalmente una historia arriesgada, tanto en los giros que da en la narración como la duda existencial de los personajes.

El escritor argentino nos lleva a las noches francesas de los años 50. A través de Johnny Carter jazzman saxofonista que se mueve entre la genialidad del músico y las drogas, y Bruno un crítico que escribe la biografía del músico. Nos va desgranando una relación personal y de negocios entre ambos, en el que no se sabe finalmente quién está más pendiente de las críticas si uno y otro. El escritor desea la aceptación de su trabajo por parte del músico. He creído entender un conflicto entre el que crea y el que dice lo que hay que crear.

Mientras avanza esta historia corta Johnny parece cada vez más centrado en la realidad que le rodea a pesar de que sus acciones están motivadas por querer huir constantemente de ella, Bruno comienza dudando y termina temiendo que el músico desmienta las conclusiones de su novela basada en la vida de este y dé al traste con su trabajo y sus beneficios. Es donde comencé a plantearme si Bruno se movía por intereses altruistas y por amistad cuando ayuda al músico, o por el contrario existe unos fines egoístas y comerciales, y es que este planteamiento me surge con los que rodean a los esclavos de sus vicios; quizás estas última parte es una lectura demasiado personal.

Recomendación, leerlo escuchando de fondo a Miles Davis, por ejemplo. 


—Lo que pasa es que se creen sabios —dice de golpe—. Se creen sabios porque han juntado un montón de libros y se los han comido. Me da risa, porque en realidad son buenos muchachos y viven convencidos de que lo que estudian y lo que hacen son cosas muy difíciles y profundas. En el circo es igual,