Este libro me
llego por un sorteo de un grupo del FB, principalmente literario aunque tiene cabida
para muchas más cosas, Libros Mablaz, (Libros e Ideas de Ricardo Muñoz Fajardo). Fue un sorteo a base de preguntas y respuestas, se sortearon finalmente
cuatro libros y hubo muy buena aceptación e implicación de los participantes.
Se trata de una
novela, corta 112 páginas, y de lectura rápida donde un asesino en serie tiene por firma dejar dos piezas de ajedrez. La novela se centra en la
investigación más que en las victimas. En medio del asesino en serie y los
cadáveres se encuentra un periodista buscando “la” exclusiva, un policía
alcohólico suspendido del caso pero que sigue investigándolo, un comisario a cargo de la investigación que
recibirá un duro golpe personal, y los
sospechosos.
Lo interesante
que me ha resultado de la lectura es que finalmente lo importante es la
información y la fuente de esta. Si crees a los demás a pie juntillas porque te facilitan tu trabajo, quizás los mismo es que no es todo no es lo que parece. Al menos a la hora de investigar un asesinato
Por otra parte me
parece interesante las novelas que plantean el argumento de la trama basándose en
un juego de mesa, ya sea como la entrada anterior “Demirugo. El despertar delos necios” basándose
en un juego de rol de creación propia o como en este caso de esa novela; usando
un juego antiguo como el ajedrez, elemento usado en otras novelas como por
ejemplo “El ocho”.
Encuentro siempre
un simbolismo entre el juego de mesa y la lectura, actividades aparentemente estáticas
en las que hay detrás de ellas: « pensamiento lógico, memoria,
imaginación, tenacidad, precisión, investigación de la mejor solución,
voluntad, concentración, discernimiento y autocrítica.»( “Lecturas: EducaciónFísica y Deportes” Ricardo Quiroga, Sergio -Argentina- ,
Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998), al menos en lo que concierne al ajedrez. ¿Alguna opinión al respecto?.


