martes, 26 de noviembre de 2019

Lo que más me gusta son los monstruos




Lo que más me gusta son los monstruos, de Emil Ferris. Reservoir Books  .  Traducción de Montse Meneses Vilar

Información de la editorial:
La Premiada con 2 Ignatz, 3 Eisner, 1 Guinigi, 1 ACBD Gran Prix, 1 Carlos Giménez, 1 Premio de los Libreros de Madrid, 1 Premio del Cómic Aragonés. Premio al mejor Cómic Internacional del Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2019. 
  Karen es una niña peculiar, le gusta disfrazarse de detective lobo, le gustan los monstruos y nos cuenta una parte de su vida donde investiga el asesinado de una vecina. Vive  en un barrio marginal de Chigago con su madre, que está enferma terminal, y un hermano, Deeze, que es un vividor. Nos ira contando su relación con ellos y con sus amigos, su peculiar manera de ver a la gente y a los monstruos, y como dan más miedo las personas, en ocasiones, que sus horrendas fantasías.

 Karen es, en esta novela gráfica, además  de la protagonista la autora, a través de ella, que va mostrándonos su cuaderno diario, como si ella misma nos enseñara  sus dibujos, le da a la narración un empaque diferente, No nos imaginamos a la autora dibujando, como nos puede pasar en otros cómic, pensando en el diseño o en el estilo, o en el despacho donde el dibujante crea, o en la cama convaleciente de un hospital.  No, aquí nos metemos en la historia de lleno y vemos a Karen en su cuarto mostrándonos su vida y sus inquietudes.

  Este cómic esta dibujado con bolígrafo, sin marcos, con cuida técnica en unos, y en otros, emborronados, letras sobre los dibujos, saliéndose de las hojas.

  Muestra cultural, la sociedad, el holocausto, las drogas, la enfermedad, el proxenetismo, el abandono, el amor, la ternura y la amistad entre otras cosas. Nos deja un final abierto con ganas de más si en un futuro hay segunda parte.

  Si mi reseña no os convence para leer esta novela, quizás, lo hará la reseña de González, Mara (2019). «Lo que más me gusta son los monstruos», Filanderas. Revista Interdisciplinar de Estudios Feministas (4), 85-88. Emil Ferris, Filanderas: Revista Interdisciplinar de Estudios Feministas, ISSN-e 2530-6022, Nº. 4, 2019, págs. 85-88. Zaragoza, 2019. Por elegir una de lo que he leído relacionado con esta lectura y la autora.

martes, 5 de noviembre de 2019

El arte de volar

 





    El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim. Norma editorial 

Sinopsis de la editorial:

El 4 de mayo de 2001, el padre de Antonio Altarriba se arrojó por la ventana de la residencia de ancianos de Lardero. Sin embargo, su vuelo comenzó noventa años atrás. Inconformista y luchador, Altarriba padre pasó su vida aprendiendo a volar. Desde los campos de Peñaflor, las trincheras de la lucha antifranquista, la Francia del exilio o la España del dictador, Antonio desplegó sus alas frente a los vientos del siglo XX. Su hijo, en la piel del padre, documenta su historia y construye una de las mejores crónicas de la España del pasado siglo.

Publicada por primera vez en 2009 y ganadora del Premio Nacional de Cómic 2010, El arte de volar es uno de los grandes hitos de la historia de nuestro cómic. Antonio Altarriba y Kim firman una obra imprescindible, alabada por lectores de todo el mundo y presentada ahora en una edición revisada y ampliada.

Otros cómics del autor:

    El paso del tiempo (dibujante Luis Royo)

    El arte de volar (dibujante Kim)

    El ala rota (dibujante Kim)

    1 Yo, asesino (dibujante Keko) 

    2 Yo, loco (dibujante Keko)

    3 Yo, mentiroso (dibujante Keko) 

    Lo leo ahora porque era una lectura que en el 2014 han leído en el club de lectura, antes de que yo me incorporara.

    El escritor, Antonio Altarriba, cuenta la fuga de su padre de una residencia y el posterior suicidio. Es la historia sobre la frustración de un padre depresivo antes los desengaños de la vida y sus sentimientos, y la propuesta novelada de su hijo ante esta muerte violenta desde la perspectiva de su padre.

    Ese último paso, el victorioso, antes de echarse a volar, nos muestra en su descenso recuerdos del pasado: comienza a trabajar a los 8 años en el campo, labor dura que además no le gusta y no se siente arropado por su familia. De adolescente pide marchar a la ciudad y como no le dejan se fuga a casa de un familiar, la aventura dura unos meses de malas experiencias y luego tiene que regresar.  Vemos el primer desamor y la perdida de la amistad. Se programa la República y se saca el carnet de conducir. Sigue avanzando su vida, servicio militar, búsqueda de empleo, y siguen los acontecimientos históricos a la par; la guerra.

Fragmento El arte de volar 

    Vamos viendo los cambios de bando, las dificultades del después. El formar una familia, el trabajo, los cambios, las distracciones, y el fin buscado.

Fragmento El arte de volar



Fragmento El arte de volar 


    Una historia que gusta y que no deja indiferente.


martes, 22 de octubre de 2019

La guerra de Alan





La guerra de Alan, de Emmanuel Guibert. Salamandra Graphic. Traducción de Julia Osuna Aguilar

Sinopsis de la editorial:
Arquetipo del antihéroe que ni siquiera merece un pie de página  en los anales de la Historia, Alan Ingram Cope fue un soldado  anodino más entre los cientos de miles de jóvenes llamados  a filas para combatir en la segunda guerra mundial.Medio siglo después, a la edad de sesenta y nueve años, su encuentro fortuito con el joven Emmanuel Guibert en la isla de Ré fue el germen de esta maravillosa historia. Fascinado por la profunda autenticidad del relato de Alan, Guibert se propuso plasmar en imágenes las vivencias de este veterano combatiente. Así, en interminables paseos por la playa, Alan habla y el artista escucha, y el resultado son estas hermosas páginas sobre la vida de un hombre sencillo y común cuya existencia estuvo marcada por el capricho del destino.Las tres partes que componen los recuerdos sobre su participación  en la guerra se han reunido por primera vez en castellano en este volumen que da inicio al espléndido fresco que Emmanuel Guibert  le dedicó a Alan. El azar quiso que Alan Ingram Cope muriera siete meses antes del lanzamiento del primer libro de la trilogía —que Guibert completó más tarde con La infancia de Alan y Martha y Alan, éste último publicado recientemente con este sello editorial—,  pero su memoria permanece viva en esta magistral novela gráfica.
  En alguna ocasión os he comentado que siempre me han interesado lo cómic pero que no los leo, me tira un poco para atrás no saber por dónde empezar, ya he tenido varios intentos de adentrarme en el mundo de las novelas gráficas, por todos los sitios, es decir, desde el dibujo, maquetación, en talleres, probando a leer cosillas sueltas, y no ha habido forma, pero ahora he tenido la suerte de toparme con un club de lectura de cómic. Esta ha sido mi primera lectura del club. Es un grupo que ya está organizado y tienen mucha trayectoria pero aun así han sabido explicar todas las dudas a una novatilla pueda tener sobre esta lectura, solo puedo agradecer a los integrantes del taller y al profesor el apoyo a personas que están comenzando.

  Podéis seguirme en esta andadura leyendo y comentando.

 Actualmente se puede conseguir en un solo tomo, anteriormente estaba dividido en partes, así que no os extrañe.

 El autor, Emanuel Guibert, conoce a Alan y su historia y vivencias, no sólo en el periodo de guerra, le sorprende y las cuenta, no solo en esta novela, sino en otras relacionadas con Alan y su vida. Aquí no habla de los recuerdos de Alan y como experimento él la guerra. Alan me ha gustado, por ser inteligente, sobrevivir, adaptarse y sacar cosas buenas de donde no se puede sacar mucho. En algunos momentos la novela te deja con ese amargo sabor de boca de que unos mueren por meros accidentes, por falta de suerte, aun estando en guerra, los accidente suceden. Lo absurdo de lo acontecimiento bélicos se ve plasmado en el día a día de unos soldados. Y también no muestra un antes de la guerra y un después. Nos deja dudas sobre la vida de Alan, su madre, su esposa, sus amigos, leeré algo más de este autor, seguro.

Isla de Ré. Francia


martes, 15 de octubre de 2019

Entrevista a una ilustradora: Libertad Ballester


  En relación a la entrada anterior sobre Hedor he entrevistado a su ilustradora Libertad Ballester, y ha sido tan amable de colaborar contestando a unas preguntas.

1. ¿Si tuvieras que describir este proyecto a alguien que lo desconoce, como hablarías de Hedor?

 Hedor (se escribe con h) es una novela que nace del desahogo y de la experimentación. Ésta se transforma en un trailer/fanzine ilustrado autopublicado y mi tarde en libro ilustrado. Es una obra en la que tanto Gabriela cómo yo creamos con libertad absoluta. Hay sangre, sexo y drogas. Que cada cual la interprete a su manera.

2. ¿Una historia de estas características, tiene mucha tarea de documentación?

  Hablé mucho con la autora dado que me presté yo misma a ilustrarla y quería conocer su punto de vista en cuanto al resultado. Teníamos clara la sensación que queríamos dejar plasmada gráficamente, sin embargo, cambia bastante desde la primera publicación a la segy (la autoedición y la novela). En la autoedición podemos ver más viñetas tipo fotogramas y en la novela recurro más al retrato de los personajes y de los espacios en los que sucede la historia.
Por supuesto, antes de publicar nada, comentamos los primeros bocetos.

3. ¿Cómo ilustrador existe un horario o preparación especial a la hora de ponerte a trabajar?

  Trabajo en papel y termino en digital. En hedor concretamente hay muy poca edición en digital. Yo trabajo en casa. Necesito tener mi sitio de trabajo fijo en el que no tenga que llegar y recoger cada día. Me resulta más productivo si no cambio de lugar de trabajo hasta que termino el proyecto.

4. ¿Tienes en mente continuar con alguna ilustración de la novela?

  De momento no he pensado ninguna ilustración nueva referente a hedor. Estoy con un trabajo para una nueva revista y pensando en una autopublicación propia que me gustaría sacar en unos meses.

5. ¿Qué proyecto tiene actualmente entre manos?

  Me gustaría explorar más la pintura mural y desarrollar la publicación que te comentaba anteriormente. Sería la primera vez que publicara algo totalmente mío y quisiera que fuera totalmente personal y sin filtros.

6. ¿Qué estás dibujando?

  Ahora mismo estoy con unas ilustraciones sobre El sentimiento de culpa en la educación hacia las mujeres, para una nueva publicación de la antigua revista caníbaal.

7. ¿Y leyendo?

  El arte de amar de Erich Fromm, No soy yo de Anabel González, Las mujeres que aman demasiado de Robin Norwood y Balada del Norte de Alfonso Zapico.







8. ¿Cuáles son tus ilustradores o artistas  preferidos?

  Me encantan Davidde las Heras, Hope Gangloff, Richard Mosse, Lita Cabellut, Blaqk, Juarma... entre muchos.

9. ¿Y de realismo sucio?

  No soy lectora asidua de realismo sucio. Bukowski me hace gracia.

10. ¿Un trabajo artístico que recomiendes siempre o muchas veces?

  Personalmente recomiendo dibujar incluso si se piensa que no se hace "bien" al igual que escribir o hacer música. Pienso que todos deberíamos dedicar algo de tiempo a desarrollar nuestra creatividad de la manera que sea.

11. Explícanos donde podemos saber más de ti y de tu trabajo.

  Podéis seguir mi trabajo en Instagram (@libertad.ballester)  https://www.instagram.com/libertad.ballester/?hl=es

martes, 1 de octubre de 2019

Hedor




  Hedor, de Gabriela Pavinski e ilustrado por  Libertad Ballester. Aloha Editorial Prólogo de Javier Vayá Albert

Sinopsis de la editorial:
«Hedor» pervierte los estereotipos machistas de género literario (artístico). Mujeres haciendo pulp o realismo sucio desde una perspectiva necesaria y eminentemente feminista, dando la vuelta a los lugares comunes poblados atávicamente por hombres, ya sea como protagonistas o autores. Afortunadamente, Gabriela Pavinski y Libertad Ballester forman parte de un nutrido grupo de autoras que se están haciendo oír, leer, ver, a fuerza de gloriosos golpes en la mesa como este «Hedor»
  Y donde podréis encontrar enlaces donde se habla de la novela. Estrevista en Efecto Doppler, de Radio 3. Entrevista a las autoras en Aux Magazine .

  Nueva lectura de este año de realismo sucio, donde la fuerza la adquiere el personaje femenino, imagen dura, poética, gore, erótica, emocional, agresiva, sentimental e irónica. De ahí la sinopsis de la editorial, y lo que encuentras informándote de Hedor, antes de adentrarte en las paginas e ilustraciones de un triángulo amoroso.

  Esta lectura la recomiendo para aquellos que se sorprendieron y siguen leyendo a Bukowski y a Lucia Berlin, a quien les gusto  La miel y el cuchillo de Julián Ibáñez y/o La ultima tumba de Alexis Ravelo,  pero además buscan una perspectiva ejecutora femenina.

  Me ha gustado que la trama violenta vaya creciendo. Se desvelan los motivos una vez que el acto ya ha finalizado, cuando en el resto de novelas suele ser al revés. Esta lectura sorprende, recapacitas sobre las relaciones humanas  enfermizas y,  a mí como lectora, esto me ha convencido.  Además, a destacar,  el lenguaje poético y las descripciones de realismo sucio que son un mezcla peculiar, aderezado con  las ilustraciones en las que  viajas por sus cien páginas.

  Otro detalle que destacar es que los personajes, en  esta historia corta, se mandan cartas, algo tan de enamorados en estos tiempos que destaca con la violencia de son capaces de impulsar Germán, Salicio y Ruth. Estos personajes son los principales, pero las historias no contadas pero intuidas de Mr. Noir, la vecina de Salicio, el detective, y Nina dan consistencia a una trama que compleja.

  Después de esta lectura de Hedor se escribe con H, tengo pendiente de leer Amor se escribe sin h de Enrique Jardiel Poncela

martes, 3 de septiembre de 2019

El club de los escritores criminales




  El Club De Los Lectores Criminales, de Carlos Garcia Miranda.   Crossbooks 

Sinopsis de la editorial:
Cuando Ángela aceptó participar en el club de lectura de novelas de Stephen King, no imaginaba que su vida daría un vuelco terrorífico. Enredados en una trágica muerte en plena Universidad Complutense de Madrid, todos los participantes del club deberán enfrentarse a sus más profundos secretos y a la peor de las amenazas: cualquiera de ellos puede morir en la siguiente página, y cualquiera de ellos puede ser el asesino.
Cita del libro

« Ciertas reglas deben cumplirse para poder sobrevivir con éxito en una buena película de terror. Por ejemplo:

N°1: No practicar el sexo
N°2: No debes nunca beber o tomar drogas.
N°3: Nunca, nunca, bajo ninguna circunstancia digas: Enseguida vuelvo. Scream, de Kevin Williamson»


  Tenía anotada la referencia del libro y un fuente de información del blog de Entre lectores ylibros  y una entrevista al autor TeenPlanet, y me llego su momento.

  He de decir que no me gusta Stephen King,  en general,  aunque recomendaría novelas suyas, como Cell  y me gusta cosas de empresa King,  como el cameo que hace en la serie Sons of Anarchy o las temporadas de la serie basada en su novela Mister Mercedes. Así que aunque reacia pero comencé porque me atrajo la idea.


  Me ha parecido la recreación en la Universidad Complutense de Madrid original  y apetecible. He acudido a varios grupos de lectura y escritura, y siempre, parece un recurso fácil generar una historia con los componentes del grupo pero en la práctica me resulto muy difícil. Pues aquí el autor ha hecho una novela de terror con los ingredientes del género bien tratados. Un grupo de lectura con una afición común, seguidores de las novelas de Stephen King  y comienzan a ser asesinados, mientras se publica, con un poco de antelación, el capítulo de la siguiente víctima.

  Los elementos usados son modernos y  habituales a los lectoescritores en la actualidad,  la plataforma de wattpad y twitter. Lo que menos me ha gustado es la descripción o ese avance a modo de justificación de psicópata, no se puede pretender la lógica de un psicópata asesino.  

  En general gore, terror, terror psicológico y Ángela investigando. 



martes, 13 de agosto de 2019

Cien locos conocí




Cien locos conocí, de Fernando ArnaizEditorial ViveLibro

Sinopsis de la editorial:
Un tesoro olvidado. Un pozo de locura. Un plan para frenar la barbarie. 1887. Alonso es un joven criollo español, algo ingenuo e inestable, nacido en un pequeño pueblo de Luisiana. Trastornado por los malos tratos paternos a los que, durante su infancia, fueron sometidos su madre y él, se encamina hacia el desierto de Sonora, convencido de que allí se oculta el tesoro perdido de Moctezuma. Aunque precavido por naturaleza, es incapaz de imaginar los peligros que allí le esperan, y mucho menos que acabará encerrado, como un loco cualquiera, en un asilo para dementes. Una institución que esconde, tras una apariencia externa modélica, un terrible secreto; un lugar donde se encontrará con alguien a quien creía largamente olvidado, y en el que se tendrá que enfrentar con su más oscuro pasado.Una historia que, con el telón de fondo de las instituciones psiquiátricas de la época, nos habla de la fragilidad de la amistad, de la locura de los cuerdos y la cordura de los locos, y de cómo las leyes de la evolución y la herencia se convirtieron en los cimientos sobre los que se levantaría la idea de “higiene racial” a finales del siglo XIX y principios del XX.

  Este libro lo conocí a través de la editorial ViveLibro y, a partir de ahí, a sus cien locos que aparecen en esta novela, no los fui contando, pero son muchos y variados.

  Tiene 528 páginas y varias historias que se entrecruzan. Además he encontrado como tres o cuatro partes diferenciadas dentro de la novela, en temática y narración.

  Al comienzo nos encontramos con Alonso, un niño maltratado, que nos va introduciendo en su mundo de fantasía y progresivamente, al fugarse de su casa, e ir a buscar un tesoro, nos damos de lleno con su aventura. Todo puede llegar a pasar. Estoy destripando el libro para que podáis entender la sinopsis, y esa amplia gama de cosas, que el autor consigue rematar en esta novela. Alonso, con un giro inesperado, da con sus huesos en un psiquiátrico, y aunque siguen apareciendo personajes y locos, esos detalles que se van hilando nos dejan ver mucho más de Alonso, y de esas personas con las que se cruzó, que dejan de ser secundarios y tienen igual o más peso que él en esta novela.

  Giro nuevo de la novela y se torna una crítica socio política o tantea analizando determinados movimientos, todo esto impregnado de emoción y acción.