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martes, 6 de abril de 2021

Las otras vidas

 



 Las otras vidas, de Clara Obligado. Páginas de Espuma Ilustración cubierta de Wieslaw Walkuski

Sinopsis de la editorial:

Exilio y desarraigo en los cuentos de una de las voces más interesantes de la narrativa argentina.

Como sucede con Nabokov, Conrad o Kureishi, el problema de la diáspora inaugura una forma de escribir en la que la distancia es un tema central. Se trata de escritores formados en un territorio y que se desarrollan en otro, provistos de una mirada diferente. Nuestra literatura se integra hoy a estas nuevas percepciones, en España, donde convivimos con personas nacidas en otros puntos del planeta, se inscribe ya una generación de dobles vínculos. Desde dos orillas precisamente, la escritora Clara Obligado nos ofrece cuentos de desarraigos, exilios, partidas y retornos, de encuentros y desencuentros. Cuentos desgarrados, intensos, sin embargo, vitales y esperanzadores, alternan la tragedia y la comedia, lo real y lo irreal, la otredad con que todos convivimos, nuestras "otra vidas". Escritos, como dice la autora, "desde ningún lugar y desde varios a la vez", estos relatos nos interrogan sobre el destino, sobre qué hubiera sucedido si, en lugar de un camino, hubiésemos tomado otro.

  Es una lectura que llego a mis manos por uno del club de lectura a los que estoy apuntada. Es un conjunto de relatos en que el que nexo de unión son personas exiliadas y puestas en un lugar diferente al que comenzaron. Da varias alternativas en todas las narraciones sobre lo que es y sobre lo que podría ser de la persona.  Cruces de caminos permanentes en la toma de decisiones que nos conducen a un sitio o a otro, a una narración o a otra.

  Cosas a destacar en la puesta en común una vez leída esta novela, que ninguno la conocíamos y que a todos de una y u otra manera nos atrapo. Así que os la recomiendo. Intentare picotear más de esta autora.

  Todas las lecturas tienen un deseo carnal destacado, unas descripciones sexuales llenas de sensualidad y erotismo.  Salvo el relato de El cazador, que no lo he entendido, y que me costo tres comienzos para leérmelo. El resto se leen de un tirón y una vez que comienzas no dejas de leerlo hasta terminarlo. 15 cuentos que dan para pensar, debatir y disfrutar de las múltiples alternativas que la autora nos presenta.

  En el primer cuento Yo, en otra vida vida, fuí avestruz nos enfrentamos una historia fantástica donde un mujer avestruz nos cuenta su pasado. No sé si es una metáfora lo de ser avestruz, y siempre que se personaliza a un avestruz me acuerdo de las cabareteras.



   La aventura nos propone  exilio de nuestra mente de la vida real, la fantasía dentro de los cotidiano. Y el dejarlo pasar.

    En Ulises vemos el viaje permanente, de una aventura a otra. El personaje siempre su descendencia y degusta los ricos platos de muchos lugares y regresa a casa.

Mosaico de Odiseo y las SIrenas. Túnez, siglo II DC


  El grito y el silencio. En este relato he visto una bonita historia de amistad y el poder de guardar secretos o el contarlo. El pensar que un hecho es un secreto a voces y que en muchos casos tiene la importancia que le demos nosotros, se haya dicho o no, se hay escuchado o no.  


Placa de azulejos del ceramista Alfredo Ruiz Luna

 El enviado también habla de la amistad, ¿amor?, como en el relato anterior, pero de la implicación que tiene los deseos y anhelos de los amigos en nuestras propias vidas, el vivir la vida según las expectativas de otros, aunque ya no nos acompañen.  Este relato junto con el Exilio, y Con las mujeres nunca se sabe son los que destacaría y recomendaría encarecidamente. Tienen mundo propio y de ahí bien podrían salir novelas completas por la riqueza de los argumentos y de los personajes.


Plaza España. Madrid

  En Las dos fechas de cupido y los pecados de la carne encontramos historias cortas, donde el mundo animal vuelve a estar presente y son historias que al leer y releer siempre encuentras matices nuevos.

  En La paternidad tenemos con personaje principal con el desapego de ser padre, de refugiarse en fantasías estandarizas y convertirte en un cliché. Un historia contada y vista muchas veces, pero narrada de un forma diferente.

  Lo que me ha gustado de las Con las mujeres nunca se sabe es la ambigüedad de la amistad y la traición cuando se dan al mismo tiempo. El alejamiento de las personas y a la vez la atracción a seguir en contacto con ellas. El ver adaptarse a detalles sórdidos convirtiéndolos en un punto irónico que te tiene expectante.

  De El cazador tengo la sensación que me he perdido muchas cosas como lectora que no he sabido entender o interpretar. Esperaba que el día de Navidad se recibieran regalos o algo así. Por otra parte entendía que tenía un trasfondo político ideológico, en que te sientes perseguido por un lado y rechazas unas ideas contrarias a ti, pero siempre estas rodeado por ellas y corres el riesgo de verte demasiado involucrado. Ser victima. ¿O quizás ir tú a una cacería? O simplemente es que relacione la tematica con Los disparos del cazador, de Rafael Chirves y la figura masculina se me atravesó. 

 En lenguas vivas apreciamos un guiño al mundo de las letras, lo que es la palabra, su significado, lo que se entiendo, y lo que se expresa.

  En El adelantado nos adentramos en el mundo del terror.

  La sirena: mejor leer que explicar.

«EL PESCADERO EXHIBÍA UNA SIRENA dentro de una pecera. Ella, ajena al tumulto, masticaba con sus dientecillos afilados peces de plata que el hombre lanzaba de tanto en tanto al tiempo que gritaba: ¡compren, compren una sirena, la única en el mercado! »

  En el río, el río, nos encontramos con el fluir de agua, los deseos constantes, las fantasías, lo paisajes bucólicos y los miedos incesantes en de adentrarse en el agua, aunque ya se haya uno bañado más veces.  

  Y para concluir El exilio que son las mil vidas que han podido tener y tienen los exiliados de Argentina. No es al azar que se concluya con este relato que cuenta, muestras y demuestra. Narra la situación político social y sobre todo la suerte o desventura de muchos argentinos que se tiene que marchar a otro país, o que se quedan, o que desaparecieron en el camino.


Madres de la Plaza de Mayo


martes, 19 de marzo de 2019

Ajuar funerario



Ajuar funerario, de Fernado Iwasaki.   Páginas de Espuma. Vídeo AQUI 

Sinopsis de la editorial:

Ajuar funerario es un homenaje a la literatura de terror y a la microrrativa, porque Fernando Iwasaki ha logrado concentrar en diez o doce líneas todo el escalofrío, la náusea y el desasosiego del género. ¿Es posible que los fantasmas, las pesadillas, los ritos y las supersticiones nos puedan seguir asustando en pleno siglo XXI? Si tiene hijos, insomnios o hipotecas, mejor no lea Ajuar funerario.

  Conocí a Fernando Iwasaki en el festival del Eñe del 2014, y como lectora, al quedarse una referencia de quienes son los autores contemporáneos al escucharlos en una presentación o en eventos, ante un catálogo de una editorial o frente a la estantería de un libro los escojo a ellos. A sus libros.

  Actualmente con las redes sociales esta información crece exponencialmente, pero si de toda la información que recibo, queda un poso, ese tiene que caer entre mis lecturas. He aprovechado la 9ª edición, que no es poco, para acercarme nuevamente a este autor.

  Os lo aconsejo, no sólo para lectores que les guste el terror, sino también para el resto romanticón y vivaracho, porque está el tema tratado con un humor irónico, que acondiciona el tema de la muerte a las labores diarias. Son historias, que al estar comprimida en las pequeñas dosis del microrrelato, huye de una lectura macabra y funesta.

  Entre las sus líneas descubres la belleza, no solo de la muerte y de la despedida, si no la alegría de la vida y del disfrute del día a día.
«(...)Fue justo, bueno y humilde, y al morir le proclamaron santo porque además fue un gran penitente. (…) y fue condenado a vagar por toda la eternidad (…) » fragmento de Bienaventurados los pobres de espíritu.
  Y para los tradicionales también encontraremos el típico fantasma como el del hombre, en este caso, de la curva. Historias que son conocidas  por todos pero que depende de la pericia del narrador para sacarte el brillo temerario al escuchar su historia.

  También me he encontrado con imágenes, de historias más desarrolladas, que se incorporaran por un tiempo a mi memoria inevitablemente.

Ejemplo situación: wc de gasolinera… «(…)Me incorporé hacia la puerta sin soltar mis pantalones cuando algo salió del guáter con la potencia de las focas de los circos rusos. (…)» fragmento de W.C.

martes, 3 de abril de 2012

Microrrelatos de fantasmas, de Editorial Páginas de Espuma


Ha salido el fallo del concurso de microrrelatos que se convocaba en Páginas de Espuma . Podéis leer los micros ganadores en la página  y ver en que consistía el concurso. Son ¡¡sorprendentes!!, y el de "Antes de dormir" me ha gustado mucho.  El concurso coincidía con la publicación de "Paseando con fantasmas. Antología del cuento gótico" y los relatos debían de comenzar con la frase de Madame du Deff:   
No creo en fantasmas, pero me dan miedo

Marie du Deffand

Recientemente buscando cosas de Vampiros vi un artículo del ABC escrito por Mauro Armiño en la citan precisamente esa frase. (“Relatos: Vampiros. VVAA” Artículo ABC; de Mauro Armiño. 2009). Por cierto, he encontrado dos referencias de portadas y editoriales diferentes para el libro de este artículo (creo), es lo malo que tienen las búsquedas por la red; no sabe lo de dónde sacar información fiable y lo bueno que tienen las buenas bibliotecas.
¿Alguien sabe si se trata del mismo libro?



Fue esta casualidad, la de leer el artículo y al poco ver el concurso, la que hizo que me fijara más en el concurso y lo que me llevo a mandarles un micro, que no ha sido elegido, después de desechar alguno que otro, además.


El que envíe fue:
¿Fantasmas?
“No creo en fantasmas, pero me dan miedo. Un grito rompe la noche y acompaña a mi piel erizada sin yo quererlo. Mi corazón acobardado ralentiza la sangre, las cadenas se acercan aunque no crea. “

Uriska

Los que tire directamente fueron:

¿Seré un fantasma?
No creo en fantasmas, pero me dan miedo. Repito: no creo en fantasmas. Abro la mirada frente al espejo y observo; pálida, ojeras moradas, pelo lacio y es entonces cuando tengo miedo de quién soy.
Uriska

Sin título:
No creo en fantasmas, pero me dan miedo; piel ajada y blanca, ojeras marcadas y moradas, cabello hirsuto, voces lastimeras siempre rogando. Rogando que la sangre brote, por eso no son de fiar.
Uriska