Mostrando entradas con la etiqueta Soria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soria. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de enero de 2020

Las lágrimas de Claire Jones





 Las  lágrimas de Claire Jones, de Berna GonzálezHarbour. Ediciones Destino  

Serie de la comisaría Ruiz
Otras novelas

Sinopsis de la editorial:
La comisaria María Ruiz se encuentra desterrada en una de las provincias españolas más tristes para una investigadora criminal. En Soria el último suceso irresuelto del que se tiene noticia ocurrió en 1954, cuando una mujer que presuntamente asesinó a su marido con matarratas desapareció para siempre. De estar viva, tendría 101 años. Desde que la destinaron a Soria, sacándola de la fiebre de Madrid, la comisaria Ruiz viaja todos los fines de semana a Ávila, donde acompaña en su trance entre la vida y la muerte a su compañero Tomás, que está en coma. Su viejo amigo, el comisario Carlos, finalmente ha conseguido convencerla para que un fin de semana se airee y vaya a visitarlo a Santander. Pero lo que tenían que ser un par de días de tranquilidad se convierte en el mejor incentivo para la comisaria Ruiz. El nuevo caso que Carlos tiene entre manos arranca con un coche abandonado en la zona del puerto. En el maletero, una chica muerta, y en el asiento del copiloto, un ejemplar del periódico The Times con fecha del 15 de octubre de 1998 y una noticia recortada. A estas pistas tendrá que enfrentarse una comisaria a quien el caso no le pertenece, pero que ella sí que necesita para no perder la cabeza y volver a sentirse realmente en activo y cercana a la realidad que mejor la define.
  Tercera parte de la serie y me quedo más satisfecha al saber más de Luna, Tomas, María, Carlos y resto de personajes. Aunque no siempre los casos y el destino de las personas avanzan como el lector quiere. 

  Descubrimos el mundo soriano al que María tiene que hacer frente. Carlos consigue que vaya a Santander a verlo y nos encontramos con una perdida y despedida no esperada, pero la autora conseguirá hacerse con el eco de la esencia del personaje. 

  La historia con Tomas postrado en el hospital y sus viajes a Ávila, los temas de corrupción y que  intentan apartarla aún más de la vida policial, hacen que se entienda la desidia y el dejarse arrastra de María a los límites y al otro lado de la ley.  Se consigue empatizar con el personaje.

  El caso de investigación que la ocupan hablan de personas pasadas, pero que en el presente siguen teniendo repercusión.

  Un detalle a destacar  para investigar más allá de la novela poder ser la historia de los Cuáqueros. Y crítica social  o tema genérico que he encontrado en esta novela, y que en las anteriores eran diferentes,  es la corrupción.  

martes, 26 de marzo de 2019

Un mar violeta oscuro





Un mar violeta oscuro, de AyantaBarilli.  Editorial Planeta.

Sinopsis de la editorial
Una maldición recorre las vidas de Elvira, Ángela y Caterina: elegir a hombres que no las supieron amar.
Elvira se casó con Evaristo, un demonio que sembró el miedo y la locura. Su hija Ángela renunció a sí misma por un marido ausente, siempre en los brazos de otras, incapaz de ocuparse ni de ella ni de sus hijas. Y la indómita Caterina, tercera de la saga, acabó enamorada de otro ser diabólico, sin tener conciencia del peligro que corría. Sólo Ayanta, última descendiente, se enfrentará a su herencia transitando el camino de los recuerdos y de la verdad.
Un mar violeta oscuro es la historia de una rebelión ante la amenaza de ese destino que parece ineludible, el de muchas mujeres sometidas a las condiciones del tiempo que les tocó vivir, el de tantas protagonistas anónimas que lucharon por ser felices, por ser libres.
  Esta novela es finalista del Premio Planeta en la Edición 2018.  La narradora comienza a contar su historia personal al documentarse para esta novela, y echa la vista atrás para pasar por varias generaciones suyas. Todas mujeres. Fuertes, potentes, enérgicas y a la vez truncadas por la mala elección de los compañeros de viaje y de las vicisitudes de la vida.

  Las narraciones no son lineales, ni en cuanto a tiempo ni cuando a personaje principal, del mismo modo que la velocidad con que se lee es cambiante, dependiente de la escena. El ritmo de lectura en algunos momentos se ralentiza porque las escenas así lo requieren pero por pesadez en la lectura. Pese a los cambios de tiempos y personajes el libro se sigue perfectamente y sin dificultad.  Encuentras en las líneas ideas sobre la actualidad e imágenes cotidianas con las que uno se siente identificado.

 «¿Quién no  ha descubierto que el amor de los comienzos solo proyecta un sueño que con frecuencia y por sorpresa acaba  en pesadilla? ¿Quién no ha sido deslumbrado por el resplandor de algo que parecía ser y no era?»

  Al principio me engancho el saber que pasarían en la vida las protagonistas, pero luego entendí,  tras varios capítulos,  que no es el resultado si no la vida en sí. Una novela para ver lo complejas que son las relaciones entre las personas, no sólo se centra en las relaciones de pareja, sino en la influencia de los padres en los hijos y la carga genética emocional que llevamos todos a la espalda. Mirar hacia atrás y enfrentarte a los fantasmas familiares pasados puede romper un ciclo de repetición. Aprendamos.

  Encontramos, también en sus líneas, una crítica a la sociedad a la que encerraba a las mujeres en centros de salud mental por no seguir los patronees establecidos de las personas de su alrededor.

© Imágenes de Dreamstime y cortesía de National Institutes of Health 
(  Imagen obtenida del artículo de  MedScape https://espanol.medscape.com/features/diapositivas/59000023#page=7 )



 «Y por si la desnutrición y la privación de libertad no bastaran, se añadían una serie de terapias medievales completamente inútiles para mejorar la salud de los internos, ordalías tales como la máquina rotatoria de Cox, artilugio que consistía en un eje vertical fijado al suelo por un extremo y al techo por el otro, de manera que girara sobre sí mismo, y alrededor del cual se crucificaba al paciente para obligarle a dar vueltas durante horas hasta que se quedaba sin fuerzas.»

  Los gustos literarios que se repiten en muchos de nosotros, en mi caso no por ser macabros, sino porque tienen un desenlace potente que me evaden.

«Para ella solo merecían la pena los relatos que acababan en abandono, locura o muerte. O en las tres cosas. Ser felices resultaba imposible, y comer perdices habría sido de una vulgaridad intolerable. »

Resumiendo, os recomiendo la lectura. A mi me ha gustado.