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sábado, 5 de noviembre de 2016

Marta Sanz, Elena Ezquerra, María Cereijo y Javier Fonseca







 
 


Me apunte a un club virtual de la novela de Marta Sanz Farándula. Este año en la Feria del Libro me compre dos libros suyos, y me estaba leyendo Black, Black, Black  y vi la temática del club. Del premio de conoce al autor  además tenía la novela con lo que deje el que me estaba leyendo para otro momento y comencé con Farándula, aunque el club ya hizo en el Festival Eñe la presentación presencial de la novela aún estoy con él. Esta sesión tenía como finalidad conocer a la autora y a esta novela que se ha trabajado en el club y la diferencia de un club virtual sobre a uno presencial.

A Javier Fonseca le conocí en una experiencia anterior con el Mujeres detectives comoprotagonistas 

María Cereijo es la moderadora del club actual y Elena Ezquerra tiene una amplia experiencia profesional de proyectos de promoción de la cultura.

Hablaron por turnos sobre el papel de los clubes de lectura como dinamizadores sociales y no sólo de promoción de la cultura y de la lectura. De las ventajas de club virtual frente al presencial como son las herramientas del chat, debates, material bibliográfico, etc. y la flexibilidad de horarios para los asistentes.

Marta Sanz comento su experiencia desde el no uso de redes sociales virtuales lo que le ha aportado como autora valorar una amplitud de miras del libro y diferenciar los tiempos de respuesta de los lectores frente a una sesión presencial. En conclusión se podría considerar «una visión democrática para aprender o mejorar la capacidad de lectura», es una oportunidad para «descodificar el núcleo, la intervención del autor al escribir la novela»
Marta Sanz hizo referencia a la película Amanece que no es poco en contraste con el fomento de la soberbia del lector para encuadrarlo dentro de un espacio comercial.


En cuanto a explicaciones de la novela que nos pueden llevar a mejorar su lectura, a parte de todas las cosas que han salido en la sesiones del club virtual, el narrador polifacético se termina unificando en una única voz y que el fin de la novela es una crítica a la profesión, la precariedad de la sociedad y de la cultura desde un punto de vista satírico. 

miércoles, 1 de abril de 2015

Verano en rojo



Verano en rojo, de Berna González Harbour. RBA Libros.
En una entrada anterior  ya mencione a la autora, con motivo de un nuevo trimestre del club de lectura virtual al que me he apuntado, también comentado en otra ocasión. Como esperaba en esa ocasión le he sacado más rendimiento a esta temática «con mujeres detectives como protagonistas»  y me cundido las lecturas por lo que no he participado demasiado el chat y en actividades pero esta de observadora atenta y me ha encantado, tanto las lecturas propuestas: Nadie quiere saber, de Alicia Giménez Bartlett, El guardián invisible, de Dolores Redondo , y Verano en rojo, de Berna González Harbour, como las actividades propuestas por parte del moderador Javier Fonseca.  


Ya los he leído todos e iré subiendo las entradas de las novelas que me faltan por comentar. 

Me ha parecido la experiencia interesante porque han sido novelas escritas por mujeres, con personajes femeninos muy diferentes, y con temáticas por otra parte similares pero las historias no tienen nada en común, y todas ellas novelas de las que atrapan y te dejan con ganas de seguir leyendo más de las autoras.

La sinopsis de Verano en rojo que podéis encontrar en la web de la editorial:

Madrid, verano de 2010. Corren los días del Mundial de fútbol y, mientras los ojos de todos están puestos en los tortuosos avances del equipo de España en Sudáfrica, la comisaria María Ruiz se enfrenta a un tenebroso crimen: un joven ha aparecido asesinado. Sin identidad visible. Sin pistas aparentes. Sin móvil. Mujer atractiva, concienzuda y tenaz, María iniciará una investigación que se complicará cada vez más. Pero no está sola: el veterano periodista Luna, un maestro de la profesión hoy acorralado por la crisis y la era digital, y Tomás, brillante informático de la policía, serán claves para llegar hasta el fin. La intriga será para ellos tan trepidante como la que acompañó a la selección nacional hasta su gesta final.
El tema principal que investiga la comisaria Ruiz es el crimen de un joven, la investigación desemboca en un caso de pederastia de la iglesia dentro de colegios y campamentos juveniles. Por otra parte, su amigo Luna, amigo de la comisaria y periodista, adquiere también protagonismo con otro modo de investigar no oficial, y menciona la labor el periodismo.

Los elementos de crítica social que he encontrado como lectora son precisamente estos argumentos, la pederastia y el encubrimiento de esta, y el deterioro de una profesión frente a la comercialización de un trabajo.

La comisaria Ruiz me ha parecido un personaje creíble y está muy bien integrado, en su trabajo, familia y con un pasado amoroso y futuro que se ira desvelando.

A pesar de tratar un tema violento no aparecen escenas explicitas y tanto victimas como verdugos aparecen narrando diferentes puntos de vista según la voz del personaje que interpretan.

Es una novela donde se investigan pistas y hay labor policial. Acción y entretenimiento.  Os la recomiendo.

Como actividad del club también se realizó un encuentro con la autora en la Biblioteca Publica Central .

Y como asistió poquita gente, era un día de esos de aire y frío en Madrid, pudimos refugiarnos en una de las salas de esta biblioteca y disfrutar del lujo de tener a la autora mano a mano con los asistentes. Todos pusieron su granito de arena para hacer una charla interesante y hacer que Berna González nos contara cosas sobre sus novelas, el proceso creativo, su experiencia con la editorial, su trayectoria como escritora... Su interés por hablar de dos conceptos: poder y debilidad. Menciono algunos autores  a los que se ha acercado como lectora, otros proyectos profesionales, y lo que hay de verídico en sus historias.


Ahora una imagen del encuentro. 

Javier Fonseca y Berna González Harbour