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martes, 2 de mayo de 2023

Antes de que se enfrié el café

 


    Antes de que se enfrié el café, de Toshikazu Kawaguchi. Editorial DeBolsillo.  Traducido por Marta Morros Serret.

Serie antes de que se enfríe el café:

    1 Antes de que se enfrié el café

    2 La felicidad cabe en una taza de café

    3 El primer café del día

Sinopsis de la editorial:

Un rumor circula por Tokio... Oculta en uno de sus callejones hay una pequeña cafetería que merece la pena visitar no solo por su excelente café, sino también porque, si eliges bien la silla donde sentarte, puedes regresar al pasado. Pero como incluso lo increíble está sujeto a limitaciones, no podrás salir de la cafetería mientras dure el viaje, volverás cuando el café se enfríe y, hagas lo que hagas, el presente no cambiará.

A través de las emocionantes historias de cuatro clientes que se atreven a embarcarse en esta aventura por motivos diferentes, Antes de que se enfríe el café nos ofrece un relato atemporal sobre el amor, las oportunidades perdidas y la esperanza de un futuro que siempre está por llegar.

    La segunda parte de este libro es una lectura conjunta del club Booklover  de abril 2023 y he decidido comenzar con la primera parte de esta serie.

    Es una novela ambientada en una cafetería de Tokio y en donde nos cuentan cuatro historias donde un personaje hará un viaje en el tiempo.

1 Novios: la historia de una chica separada del chico con quien tenía pensando casarse.

2 Marido y mujer: la historia de un hombre que ha perdido la memoria y de su enfermera.

3 Hermanas: la historia de una hermana que huye de casa y de otra que come mucho.

4 Madre e hija: la historia de la embarazada que trabaja en esa cafetería.

    Las historias van gradualmente creciendo en dramatismo, en la primera una separación amorosa donde hay una perdida porque el amor esta ausente en otro país, en la segunda la perdida se debe a una enfermedad donde hay una pérdida de memoria, y ya en la tercera y cuarta la perdida consiste en la muerte de uno de los personajes con los que el prota se quiere reencontrar.

    Las historias son como relatos cortos, aunque los personajes se van relacionando de una historia a otra. Hay unas reglas para estos viajes en el tiempo que se repiten una y otra vez a lo largo de la narración;

    Primera: si viajas al pasado únicamente podrás hacerlo solo en un momento que haya ocurrido dentro de la cafetería

    Segunda: aunque regreses al pasado y participes activamente el presente no cambia.

    Tercera: el asiento que usas para volver al pasado tiene que estar libre por la persona que lo ocupa, si se ausenta temporalmente, debes de desocuparlo cuando regrese.

    Cuarta:  mientras estés en el pasado no puedes abandonar tu asiento.

    Quinta: solo podrás mantenerte en el viaje en tiempo lo que dure tu café en enfriarse.

    La verdad que la propuesta me ha parecido original y con una lógica a la hora de las historias se vayan narrando y sean fluidas, pero el dramatismo y eso de que no se pueda cambiar el presente me ha descolocado un poco. A mi modo de entender ¿Por qué lo personajes quieren viajar al pasado si no pueden cambiar el presente? Es como hacer terapía o superar el duelo, para procesar una situación dolorosa o una ausencia y quitarse un peso de encima, una narración donde el protagonista consigue más información de la situación y se reconcilia con el pasado y con sus ausencias.


martes, 1 de noviembre de 2022

Todos quieres a Daisy Jones


 

    Todos quieren a Daisy Jones, de Taylor Jenkins Reid. Blackie Books. Traducción de Lucía Barahona. 

Obras de la autora:

    Los siete maridos de Evelyn Hugo 

    Todos quieren a Daisy Jones

    Malibú Renace

    El regreso de Carrie Soto

Sinopsis de la editorial:

Tiene el mundo a sus pies, pero todo se le va de las manos.

Ella es la estrella del rock más importante del planeta.

Todos tienen una opinión sobre ella.

Todos sueñan con ella.

Todos buscan ser como ella.

Todos quieren algo de ella.

«No soy la musa de alguien. No soy una musa. Soy ese alguien.»

    Me ha gustado, pero no tanto como Los siete maridos de Evelyn Hugo por el tipo de narración. Van hablando diferentes voces en una entrevista que van dando la versión de la vida de Daisy Jones, estrella de rock y su integración en la banda de The Six, años 70.

    Podría tratarte también de metaliteratura porque en el anterior es para escribir una biografía y lo va contando la estrella de cine, y aquí dan las versiones y el punto de vista no sólo una persona sino todas la de alrededor de una cantante, es el mismo esquema, pero narrado de forma muy diferente. Cuesta al principio entrar en la historia, pero cuando coges el ritmo del cambio de voz es ágil y entretenido.  

    Hay sorpresas que se van desvelando a medida que crecen los personajes, que tu como lectora conoces, pero no los protagonistas que cuentan su versión con lo la autora consigue un disfrute adicional con estos detalles.

    La historia cuenta como una niña bien que tiene todo a su alcance y se aburre básicamente decide cantar y entrar en la adolescencia en el mundo de los adultos, fiestas, y desfase. Es una joven que inspira y trasgrede, pero también su enganche a las drogas, a las sensaciones fuertes, su actividad frenética desespera.

    Además, tienes complementos de la novela como las letras de las canciones que canta el grupo en los conciertos.

    He visto que las siguientes novelas hay comentarios para todos los gustos como con estas dos así a mi lista de pendientes.


viernes, 23 de septiembre de 2022

Las partículas elementales

 



    Las partículas elementales, de Michel Houellebecq. Anagrama.  Traducción de Encarna Gómez Castejón.

 Sinopsis de la editorial:

Houellebecq pasó del total anonimato al centro de debate público cuando, en 1994, su novela Ampliación del campo de batalla se convirtió en uno de los libros más vendidos del año gracias, simplemente, a la boca a boca. Los no pocos enemigos que sembró entonces su humor sombrío, su implacable mal genio, esperaban en silencio su rápido declive. Houellebecq, una vez más, les sacó la lengua: Las partículas elementales fue el máximo fenómeno editorial francés de 1998, y la crítica se deshizo en elogios para este nuevo Aldous Huxley -el de Un mundo feliz- o para esta nueva versión de La montaña mágica de Thomas Mann, autores con los que fue comparado. La clave acaso hay que buscarla en uno de los poemas que Houellebecq publicó cuando aún no era nadie: «Toda sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte (...) Hablad de la muerte y del olvido (...) Sed abyectos: seréis verdaderos.»

En Las partículas elementales toma forma definitiva el ataque frontal contra los protagonistas del 68, muchos de los cuales dominan hoy, desde todos los poderes -político, económico, periodístico- el destino de Francia. La novela narra el improbable nudo que unirá los destinos de dos hermanastros: Michel, prestigioso investigador en biología, especie de monje científico que a los cuarenta años ha renunciado a su sexualidad y sólo pasea para ir hasta el supermercado; y Bruno, también cuarentón, profesor de literatura, obsesionado por el sexo, consumidor de pornografía, misógino, racista, un virtuoso del resentimiento. Encarnación consumada, en fin, de una sociedad en que la velocidad del placer no deja tiempo al nacimiento del deseo. Ambos han sido abandonados por una madre que prefirió una comunidad hippie en California a cualquier otro empeño.

 

    Me he aproximado a este libro por ser una lectura del club de lectura presencial al que estoy apuntada.

    No me ha gustado. No lo he entendido porque he visto la sinopsis y me dicen de que va, y ese resumen en mi lectura, a medias, porque no he podido con ella, no lo he. No he conseguido sacarle nada de provecho. Además, me fastidia no saber en qué orden va primero, si mi falta de entendimiento en leer este autor o que no me gusta su historia. No sé si el soltar ideas y no desarrollarlas dejando al lector una sensación molesta de obtener algo más es lo que busca. Me rondan descripciones como:

«Las niñas esperaban sentadas en medio de la cuesta, ya con los signos de una estúpida resignación femenina; la mayoría llevaban vestidos blancos. »

    O detalles de una frase que me dejan descolocada porque lo que parece un detalle bonito de que ella se fija en él, en su carpeta, en la primera frase una descripción bella sin malicia, pasa páginas más adelante a ser un objeto tapar un pajote en un espacio público viendo a una pasajera del mismo tren. Un cambio tan brusco que narración que se va desarrollando en toda la novela.

«ella se alegraba tanto de verle bajar del tren con la carpeta en la mano que se arrojaba literalmente en sus brazos.»

«Cuando se sentaba, ya se había sacado un pañuelo del bolsillo. Bastaba con abrir una carpeta y apoyársela en los muslos; en unos instantes ya estaba hecho»

    Los malos tratos de unos niños sobre otros, el maltrato animal, las primeras experiencias sexuales, la soledad, el aislamiento de los personajes, aunque interactúen me ha dejado defraudada, no sé qué esperaba de este autor.

    Esta novela ha sido premiada con Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín en 2002. He estado mirando el resto de premiados otros años y que quitado uno o dos de mi lista de autores pendientes de leer, miedo me dan ya. 

martes, 1 de febrero de 2022

Leviatán

 



  Leviatán, de Paul Auster.   Anagrama. Traducción Maribel De Juan

Sinopsis de la editorial:

Todo comienza con un muerto anónimo: en una carretera de Wisconsin, un día de 1990, a un hombre le estalla una bomba en la mano y vuela en mil pedazos. Pero alguien sabe quién era, y con el FBI pisándole los talones, Peter Aaron decide contar su historia, dar su versión de los hechos y del personaje, antes de que la historia y las mitologías oficiales establezcan para siempre sus falsedades o verdades a medias como la verdad. Y así, Peter Aaron escribirá "Leviatán", la biografía de Benjamin Sachs, el muerto, también escritor y objetor de conciencia encarcelado durante la guerra de Vietnam, desaparecido desde 1986, autor de una novela de juventud que le convirtió fugazmente en un escritor de culto, acaso un asesino, y angustiado agonista de un dilema contemporáneo: ¿Literatura o compromiso político? ¿Realidad o ficción?

Título descatalogado.

    Tenía ganas de leer algo de Paul Auster y esta ha sido una lectura del club de lectura presencial, con lo que me ha venido genial para el estreno, y ver que me gusta como escribe, pero personalmente, esta novela, no me ha gustado.

Me ha gustado; el comienzo que atrapa

«Hace seis días un hombre voló en pedazos al borde de una carretera en el norte de Wisconsin.»

    Las descripciones

«ha conservado su primitivo aspecto desolado: las camas de hierro, la estufa barriguda en la cocina, las paredes y los techos agrietados, los suelos pintados de gris.»

    Los sentimientos de soledad de los personajes

«Sachs se comportó como un personaje solitario dentro de su propia familia, una figura que permanecía ligeramente apartada de las demás. Esto no quiere decir que rehuyese a nadie, pero hubo momentos en que intuí que estaba incómodo, casi aburrido por tener que estar allí. »

    Como transmite que la creatividad se contagia de unos personajes a otros y la narración del proceso de escritor y de hacer literatura.

    No me ha gustado; que me lo vendan como una novela policiaca porque salen crímenes y el FBI cuando no se centran en la investigación, sino que se trata de un libro que habla de meta literatura y del proceso de escritura de dos profesionales diferentes

    Los personajes, ninguno me ha caído especialmente bien, tienen personalidad adictiva y siguen completamente las pulsiones de sus sentimientos sin razonar, me han parecido personajes destructivos. Es como si en una salida de adolescencia en la que nos sabes cómo terminara la cosa, los entremezclas y los presionas para que se distorsionen.

    La argumentación que tiene el personaje de Peter Aaron para contarnos la historia de Benjamín Sachs. Y es que la novela comienza con Benjamin Sanchs volando por los aires, con comienzos pacifistas y termina siendo terrorista ¿cómo? No me cuadra que un objetor termine poniendo bombas, quedan muchas incógnitas, pero te lees la novela rápido y bien porque sabe crear escenarios y te convence de seguir leyendo, aunque no estés de acuerdo con la historia.

«La mayoría de la gente supuso que se trataba de una travesura de adolescentes, un pequeño acto de vandalismo sin motivaciones políticas, pero, dado que se había destruido un símbolo nacional»



martes, 28 de diciembre de 2021

Una habitación propia

 



 Una habitación propia, de Virginia Woolf.   Seix Barral Traductor Laura Pujol

Sinopsis de la editorial:

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer.

Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad.

 

  Me parece increíble no haber llegado antes a esta lectura, pero es que a pesar de tener muchas referencias de la obra hasta que no sé ha propuesto en el club de lectura Booklover  (coordinado por  Elena de Pegapapelotijeras y con la colaboración de Dalia  y de Nayat ) no me lo he leído.

  Es una lectura para leer lenta porque tiene muchas referencias a escritores y a textos, es el ensayo que surgió de las conferencias que dio Virginia Woolf a jóvenes universitarias. Lo veo especialmente interesante para escritores (sean mujeres u hombres) y en general si te gusta ser autosuficiente, porque hay tres datos que siguen actualmente vigentes a los que se debe llegar: espacio propio, independencia económica y pensamiento crítico.

  A mí personalmente me ha gustado la lectura y estoy deseando releer autoras como Emily Brontë o a Jane Austen y a leer algo de George Eliot.

  Creo que este texto hay que leerlo sin buscar nada en concreto, dejarse atrapar por las líneas, leerlo con pausa y sin prisa y tener en cuenta su contexto, su época. Va contando que gracias a otras mujeres (y a algunos hombres) que nos precedieron, sin todas ellas, no tendríamos las posibilidades de ahora. En mi caso no tendría la opción de una educación, un trabajo y un estilo familiar (vivir en pareja y sin hijos) sin la supervisión y critica de una sociedad discriminativa.

  Para mí, la idea feminista está en la rotura de estereotipos con la aceptación de lo obvio.  Y la lucha está ahí, en la aceptación de un modelo propio y no en una imitación.

 «Oh, pero no podéis comprar hasta la literatura. La literatura está abierta a todos. No te permitiré, por más bedel que seas, que me apartes de la hierba. Cierra con llave tus bibliotecas, si quieres, pero no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente».